2001: Una odisea del espacio

2001: Una odisea del espacio
Director:

Título Original: 2001: A Space Odyssey / Año: 1968 /  País: GB - USA / Productora: Metro-Goldwyn-Mayer  Stanley Kubrick Productions / Duración: 139 min. / Formato: Color - 2.20:1
Guión: Stanley Kubrick, Arthur C. Clarke / Fotografía: Geoffrey Unsworth / Música: Richard Strauss, Johann Strauss, György Ligeti, Aram Khachaturyan
Reparto: Keir Dullea, Gary Lockwood, William Sylvester, Daniel Richter, Leonard Rossiter, Margaret Tyzack, Robert Beatty, Sean Sullivan, Frank Miller, Penny Brahms, Alan Gifford, Vivian Kubrick
Fecha estreno: 02/04/1968 (Washington, D.C. - premiere)

1. Amanecer
Homínidos dispersos, poco más que primates agrupados en parentelas, pueblan la enormidad de una Tierra en sus albores; intacta y de un exotismo casi mitológico. Incipientes humanos conviven junto a especies animales; pacen con ellos, como tranquila hermandad de mamíferos. Durante el día, hay ocasionales disputas territoriales con grupos foráneos de simios, con el agua como objeto. Además, cazadores felinos acechan. Las noches las pasan avizores, por miedo a ser depredados.
 
Aparece un monolito; le gruñen y piruetean a su alrededor. No entienden su presencia. El origen del monolito es una incógnita, pero su consecuencia no lo es: con una lógica inexorable les ha conducido a sostener un hueso y entender que con él pueden golpear (fotograma 1). Llegan las primeras muertes. Los compañeros animales ahora son carne a devorar y el encuentro con el grupo rival deja el primer cadáver. El hombre ha aprendido a destruir y, en éxtasis, arroja el hueso hacia el cielo.
 
[En el segundo infinitesimal de una elipsis; queda comprimida la gesta de la Humanidad. El Neolítico y Roma. Los egipcios, Grecia y el Cristianismo. La Filosofía y el Arte. Las Guerras Mundiales y la Guerra Fría. Ahora, estamos en el espacio: hemos trascendido nuestra Tierra, nos hallamos ante la recta final.]
 
2. Los límites
El humano, ya racional, ha pasado de gañir y bramar a explayarse en jerigonza científica. De ser empequeñecido por rocas y árboles, a estarlo por cuerpos celestes. De la carne cruda arrancada de los tapires a la ración liofilizada.
 
Hay un segundo monolito, que reciben los caballeros del espacio. La toma de contacto con éste, pese al secretismo mediático, es ceremoniosa y protocolaria (fotograma 2): contrasta, y mucho, con la simplicidad con que lo recibieron los simios. Es irónico que la solemnidad y pompa científicas no alteren los ineluctables designios de la piedra, lo cual nos relega a una posición algo ridícula.
 
[Hay un corte brusco, y la acción pasa a cinco hombres en expedición secreta a Júpiter: tres de ellos, dormidos.]
 
HAL 9000 es la más elaborada creación del hombre; un no-humano que imita al humano a la perfección. HAL Razona mediante heurísticos complejísimos, es capaz de operar con emociones complejas y ambiguas. Interpela al hombre, inutiliza sus estrategias de ajedrecista y juzga sus capacidades artísticas. Es todo lo taimado, calculador y temeroso que puede ser una persona; por ello, oculta información, miente convenientemente, finge con propósitos estratégicos, predice reacciones y, ante la amenaza, defiende su desconexión como nosotros defenderíamos nuestra vida. La hipérbole queda expuesta de forma diáfana: el hueso, natural, con que el humano da muerte / la máquina no natural, que al humano da muerte.
 
[El momento más emotivo de '2001' (una película que no se proyecta en dramatismos íntimos) lo protagoniza HAL 9000, entonando la melancólica "Daisy bell" para despedir su existencia electrónica, ante su irremisible desconexión (fotograma 3). Que sea una máquina la que brinde este momento, denota un pesimista y sutil sentido del humor.]
 
3. El crepúsculo
El Último Viaje del Último Hombre, convertido ya en vestigio de su propia raza, entre la lisergia, el sueño terminal y la recapitulación. Y, antes de ser relevados por alguna nueva especie que no nos concierne, toma el anciano hombre su Última Cena, en una habitación de decoración clásica que bien pudiera ser la antesala de la misma nada. Con la fragilidad del vaso que se rompe, el Anciano expira (fotograma 4).
 
4. Algunos detalles
El ritmo, el de la obra sinfónica: Strauss ("Así habló Zaratustra"), György Ligeti ("Lux aeterna", "Réquiem"). El movimiento cadencioso, combinación de danza y geometría, envolvente y armonioso / El escalofriante silencio absoluto que reina, inalterable, en las ominosas fauces del espacio / El astronauta a la deriva, cortado su cable, como un recién nacido arrojado a la voracidad del infinito, por su propio semejante, como Caín y Abel (fotograma 5) / Las funciones vitales claudicantes de los pasajeros en hibernación; momias en sarcófagos espaciales, cadáveres en tumbas asépticas (fotograma 6) / Antes de la aparición del segundo monolito, que anuncia el fin, las naves flotan con fastuosidad y ostentación, y la música es altilocuente. En la misión a Júpiter, vaticinado el final, el viaje es más discreto y resignado, entre lo siniestro y lo triste. Ha habido un cambio de tono en la película // En la última habitación, pinturas y esculturas como últimas posesiones del moribundo. El Arte, nuestro legado más noble, del que rodearnos antes de desaparecer.
 
Kubrick vacía de emoción y palabras la historia, y enfoca el peso dramático en la racionalización de la odisea en base a la observación de las imágenes. Esto es significativo, porque es signo de confianza en la inteligencia del espectador.
 
La Humanidad queda clausurada entre las estrellas, en un viaje que un día comenzó con el polvo que levantó el impacto de un hueso.
 
Álvaro Nuño López
© cinema esencial (mayo 2018)
(Reseña original en Filmaffinity)
 
-------
Puntuación de Álvaro Nuño: 10

VÍDEOS: 
Trailer
puntuación: 
9

Añadir nuevo comentario