El ángel exterminador

Director:

Título Original: El ángel exterminador / Año: 1962 / País: México / Productora: Uninci y Films 59 / Producciones Alatriste / Duración: 90 min. / Formato: BN- 1.33:1
Guión: Luis Buñuel / Fotografía: Gabriel Figueroa / Música: Raúl Lavista
Reparto: Silvia Pinal, Enrique Rambal, Jacqueline Andere, José Baviera, Augusto Benedicto, Claudio Brook, César del Campo, Antonio Bravo
Fecha de estreno: 16/05/1962 (Cannes Film Festival)

La imposibilidad de satisfacer un deseo:El Angel exterminador es una de las raras películas mías que he vuelto a ver. Lo que veo en ella es un grupo de personas que no pueden hacer lo que quieren hacer: salir de una habitación. Imposibilidad inexplicable de satisfacer un sencillo deseo. Eso ocurre a menudo en mis películas. En La edad de oro una pareja quiere unirse sin conseguirlo. En Ese oscuro objeto del deseo se trata del deseo sexual de un hombre en trance de envejecimiento, que nunca se satisface. Los personajes del Discreto encanto quieren a toda costa cenar juntos y no lo consiguen. Quizá pudiera encontrar otros ejemplos.”
 
Un magnífico título: “Al principio se titulaba Los náufragos de la calle providencia. Pero el año anterior José Bergamín me había hablado de una obra de teatro que quería titular El ángel exterminador. El título me pareció magnífico y le dije: ‘si yo veo eso en un cartel, entro inmediatamente en la sala’, Le escribí desde México para pedirle noticias de su obra... y de su título. Me respondió que la obra no estaba escrita y que, de todos modos, el título no le pertenecía, que estaba en el Apocalipsis. Podía cogerlo, me dijo, sin ningún problema. Cosa que hice, dándole las gracias. (...) Yo primero pensé que el título tenía una relación con el argumento, aunque no sabía cuál. A posteriori lo he interpretado así: en la sociedad humana de hoy, los hombres se ponen cada vez menos de acuerdo, y por eso combaten entre ellos. En la película sucede lo mismo: ¿Por qué no llegan juntos a una solución para salir de la sala?” (Fotograma 1)
 
Una parábola sobre la condición burguesaEl ángel exterminador podría ser una parábola sobre la condición burguesa. Entre obreros no sería igual, seguramente habría una solución al encierro. Yo creo que finalmente hallarían la salida. ¿Por qué? Porque el obrero está más en relación con las dificultades concretas de la vida”
 
Repetición de escenas: “Por lo que a la repetición de acontecimientos se refiere... hay como veinte repeticiones idénticas, de acuerdo con la idea de mi padre. Él dijo: Todos los días de nuestra vida nos repetimos. Cada mañana nos levantamos, nos lavamos los dientes con el mismo cepillo y con los mismos movimientos de la mano, nos sentamos en la misma mesa a desayunar, vamos a la misma oficina, encontramos a las mismas personas... y cuántas veces ha ocurrido que en una fiesta saludamos a una persona y una hora después le damos otra vez la mano, le decimos hola y después exclamamos: ‘Oh, qué estamos haciendo, acabamos de saludarnos hace un minuto’. El hecho es que, quiéranlo o no, la sociedad está inmovilizada. Creo que ésta es la única interpretación simbólica que uno puede hacer”
 
El tiempo no lineal: “En cuanto los personajes quedan encerrados es como si ya no hubiera tiempo. ¿Cuánto tiempo están allí dentro? ¿Diez minutos, diez días, diez años? No se sabe. Están en otro tiempo. Por eso hay repeticiones: no es el tiempo como una línea”
 
El WC en el armario (una de las mujeres, al salir del armario, explica: “Al levantar la tapa, he visto un gran precipicio, y antes de sentarme, un águila cruzó a dos metros debajo de mí”): “Metí un recuerdo de mi infancia. En Molinos, pueblo aragonés y también de Cuenca, hay precipicios hasta de cien metros de profundidad. En uno hay en lo alto un retrete de madera: el agujero da al abismo. Yo he visto un halcón volando debajo de mí mientras cumplía con una necesidad fisiológica”. (Fotograma 2)
 
Objetos como símbolos: “Se me ocurrió que Silvia vendara con un pañuelo los ojos del cordero y le diera el puñal a Nobile. Así quedó. Todo improvisado, sin pensar en que los objetos fueran símbolos. Buen símbolo de nada. A pesar de eso, algunos críticos hicieron varias interpretaciones. El cordero, es decir el cristianismo; el cuchillo, la blasfemia... Y no había nada de eso, todo era arbitrario, se trataba de provocar sólo alguna inquietud...”. (Fotograma 3)
 
Condenados de por vida: “En el final de la película no hay liberación. Sólo es momentánea. Pero la situación de encierro se va a repetir infinitamente. Regresarán a la situación inicial, volverán a hacer los mismos gestos. Han salido del encierro en casa de los Nobile, pero se quedan encerrados en la iglesia. Y ahora será peor, porque ya no son veinte personas, sino doscientas. Es como una epidemia que se extiende hasta el infinito”
 
Un final anarquista: “Quizá en El ángel exterminador la carga de la policía no tenga relación con el encierro en la iglesia y sean dos hechos coincidentes por casualidad. Pero yo no sentí la imagen de otra manera, sino así: la fachada de la iglesia, tiros, gritos, los corderos que entran en el templo. Si no se les ocurre a los críticos otra explicación, podrían decir que me gustan las situaciones de caos, que soy un anarquista”. (Fotograma 4)
 
La imposibilidad de explicarlo todo: “La gente siempre quiere una explicación para todo. Es consecuencia de siglos de educación burguesa. Y para todo lo que no encuentran explicación, recurren en última instancia a Dios. Pero ¿de qué les sirve? A continuación tendrían que explicar a Dios”
 
El director autocensurado: “Si no llegué más lejos fue porque me autocensuré. Ahora lo haría mejor. Dejaría a los personajes un mes hasta llegar al canibalismo, a la pelea a muerte, para mostrar que tal vez la agresividad es innata”
 
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NOTA: Las citas de esta reseña están extraídas de los siguientes libros: “Buñuel por Buñuel” (Tomás Pérez Turrent y José de la Colina); “Luis Buñuel, obra cinematográfica” (Agustín Sánchez Vidal); “Mi último suspiro” (Luis Buñuel)
 
David Vericat
© cinema esencial (enero 2015)

VÍDEOS: 
Trailer
puntuación: 
10

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