cine alemán

La caja de Pandora

Aun con el título de la segunda de las obras del díptico de Frank Wedekind, La caja de Pandora se basa de hecho en las dos piezas que el dramaturgo alemán dedicó al personaje de Lulu: El espíritu de la tierra (1985) y la homónima La caja de Pandora (1904); o más propiamente en la mitad de la primera y la totalidad de la segunda, circunstancia que confiere a la película una de sus primeras peculiaridades.

Director:
Georg Wilhelm Pabst

Alicia en las ciudades

Philip Winter (Rüdiger Vogler) es un periodista que viaja por los Estados Unidos en busca de una historia. Cargado con su bloc de notas y una vieja polaroid, toma apuntes y fotografías de los lugares y personas con las que se cruza (fotograma 1), sin encontrar nada que le permita fijar el rumbo en una dirección determinada: “Fue un viaje horrible. Perdí completamente las referencias. Pensé que podría continuar así siempre.

Director:

El cebo

Una coproducción entre la España de la década de los cincuenta, la República Federal Alemana y Suiza, dirigida por un cineasta de origen húngaro establecido en la cinematografía española tras un periplo por diversos países europeos, y autor de una filmografía con obras tan castizas como Doña Francisquita, Tarde de Toros o Marcelino Pan y Vino, no presentaba a priori los ingredientes más alentadores para llevar a buen puerto la historia del psicópata asesino de niñas que tiene aterrorizados a los habitantes de un pequeño cantón suizo.

Director:
Ladislao Vajda

Todos nos llamamos Alí

Desde la primera imagen de Emmi (extraordinaria Brigitte Mira), de pie en la entrada del bar de Barbara (Barbara Valentin) adonde llega para guarecerse de la lluvia, bajo la inclemente mirada del resto de clientes desde el otro lado del local (fotograma 1), percibimos la extrema soledad de la protagonista de Todos nos llamamos Alí (desafortunado título español que nada tiene que ver con el original Angst essen Seele auf – Cuando el miedo se come el alma).
 

Un año con trece lunas

El 31 de mayo de 1978, fecha del decimotercer aniversario de Rainer Werner Fassbinder, Armin Meier, joven actor y amante del director, se suicida tomándose un cóctel de somníferos y alcohol, tras cuatro años soportando el despótico trato de Fassbinder y después de que éste le escribiera una carta dando su relación por terminada y ofreciéndole una asignación mensual y el apartamento que habían compartido en Munich.

Las amargas lágrimas de Petra von Kant

Las amargas lágrimas de Petra von Kant, modélica pieza de Kammerspiel rodada con minuciosa precisión por Fassbinder, se desarrolla por completo en la vivienda-estudio de la diseñadora de modas Petra von Kant (Margit Carstensen). Recientemente separada de su marido, la protagonista vive con Marlene (Irm Hermann), su secretaria-esclava que exhibe una simbólica mudez. Cuando su amiga y confidente Sidonie (Katrin Schaake) le presenta a Karin (Hanna Schygulla), una joven de origen humilde, Petra se enamora locamente de ella y le promete que va a convertirla en una famosa modelo.

Vampyr, la bruja vampiro

"Esta historia es sobre las extrañas aventuras de Allan Gray, que se vio inmerso en el estudio del vampirismo y del satanismo. Preocupado por las supersticiones del siglo pasado, se coinvirtió en un soñador para el que la línea entre lo real y lo sobrenatural estaba borrosa. Uno de sus paseos sin rumbo le llevó una noche a una posada junto al río en un pueblo llamado Courtempierre"
 
 

El matrimonio de Maria Braun

Tras dirigir su episodio para el film colectivo Alemania en Otoño, Rainer Werner Fassbinder emprendió en los primeros meses de 1978 el rodaje de El matrimonio de Maria Braun, que supuso el feliz reencuentro con su musa Hanna Schygulla después cuatro años de distanciamiento entre ambos. Por aquella época se encontraba inmerso en la preparación de la serie televisiva Berlin Alexanderplatz, uno de sus proyectos más personales y ambiciosos.