cine alemán

Nosferatu

Nosferatu, primera adaptación al cine que ha llegado a nosotros de la novela Drácula de Bram Stoker, pasa por ser una de las cumbres del expresionismo, aunque, en sentido estricto, su relación con ese movimiento sea escasa. Particularmente, la veo muy ligada con el espíritu romántico, pero no demasiado con el expresionismo propiamente dicho.
 

El cebo

Una coproducción entre la España de la década de los cincuenta, la República Federal Alemana y Suiza, dirigida por un cineasta de origen húngaro establecido en la cinematografía española tras un periplo por diversos países europeos, y autor de una filmografía con obras tan castizas como Doña Francisquita, Tarde de Toros o Marcelino Pan y Vino, no presentaba a priori los ingredientes más alentadores para llevar a buen puerto la historia del psicópata asesino de niñas que tiene aterrorizados a los habitantes de un pequeño cantón suizo.

Director:
Ladislao Vajda

París, Texas

La imagen inicial es tan chocante como fascinante: un hombre (Harry Dean Stanton) ataviado con raídos traje, camisa, corbata y gorra roja avanza a través de un inmenso paisaje desértico (fotograma 1). La mirada extraviada, el cuerpo rígido, tan solo activadas las piernas, que parecen articularse de manera autónoma, como con un resorte mecánico. No será hasta pasados unos minutos, cuando es atendido en un puesto de socorro tras caer inconsciente (aparición como médico del director alemán Bernhard Wicki), que sabremos su nombre: Travis.

Director:

Las amargas lágrimas de Petra von Kant

Las amargas lágrimas de Petra von Kant, modélica pieza de Kammerspiel rodada con minuciosa precisión por Fassbinder, se desarrolla por completo en la vivienda-estudio de la diseñadora de modas Petra von Kant (Margit Carstensen). Recientemente separada de su marido, la protagonista vive con Marlene (Irm Hermann), su secretaria-esclava que exhibe una simbólica mudez. Cuando su amiga y confidente Sidonie (Katrin Schaake) le presenta a Karin (Hanna Schygulla), una joven de origen humilde, Petra se enamora locamente de ella y le promete que va a convertirla en una famosa modelo.

Todos nos llamamos Alí

Desde la primera imagen de Emmi (extraordinaria Brigitte Mira), de pie en la entrada del bar de Barbara (Barbara Valentin) adonde llega para guarecerse de la lluvia, bajo la inclemente mirada del resto de clientes desde el otro lado del local (fotograma 1), percibimos la extrema soledad de la protagonista de Todos nos llamamos Alí (desafortunado título español que nada tiene que ver con el original Angst essen Seele auf – Cuando el miedo se come el alma).
 

Alicia en las ciudades

Philip Winter (Rüdiger Vogler) es un periodista que viaja por los Estados Unidos en busca de una historia. Cargado con su bloc de notas y una vieja polaroid, toma apuntes y fotografías de los lugares y personas con las que se cruza (fotograma 1), sin encontrar nada que le permita fijar el rumbo en una dirección determinada: “Fue un viaje horrible. Perdí completamente las referencias. Pensé que podría continuar así siempre.

Director:

El matrimonio de Maria Braun

Tras dirigir su episodio para el film colectivo Alemania en Otoño, Rainer Werner Fassbinder emprendió en los primeros meses de 1978 el rodaje de El matrimonio de Maria Braun, que supuso el feliz reencuentro con su musa Hanna Schygulla después cuatro años de distanciamiento entre ambos. Por aquella época se encontraba inmerso en la preparación de la serie televisiva Berlin Alexanderplatz, uno de sus proyectos más personales y ambiciosos.