comedia

El terror de las chicas

Tipificar los films de Jerry Lewis como “cómicos” es pernicioso: origina la ansiedad de la risa, que puede no aparecer, o hacerlo de manera forzada en el espectador. El estigma del personaje de Jerry Lewis como clown “idiota” (“cuando dirijo, hago de padre; cuando escribo, hago de hombre; cuando actúo, hago el idiota”) cultiva una mirada unidireccional hacia sus películas que consolida un imaginario colectivo desacertado del que se resiente su cine.

Director:

La ley de la hospitalidad

Segundo largometraje (aquí en codirección con John G. Blystone) tras Las tres edades (también de 1923), La ley de la hospitalidad es la primera gran obra de Buster Keaton, un film de ritmo trepidante y repleto de ingeniosos gags que combinan una puesta en escena eficacísima con el habitual despliegue físico de su protagonista en muchas de sus secuencias (especialmente  en la parte final de la película).
 

Director:

Nuestro hombre en La Habana

Tercera y última colaboración de Carol Reed con Graham Greene (tras El ídolo caído y El tercer hombre), autor también del guion de la película a partir de la novela homónima del escritor, Nuestro hombre en la Habana es un irónico retrato del mundo del espionaje (a partir de la experiencia del propio Green en el servicio de inteligencia británico durante la Segunda Guerra Mundial) que pone al descubierto el entramado de intereses y falsas apariencias que rige en muchos casos la actua

Director:

Playtime

En una de las primeras secuencias de Playtime vemos un plano con un grupo de turistas en primer término, a la derecha de la imagen. El grupo habla animosamente mientras un guía intenta hacerse seguir en dirección al autocar. De repente, un golpe seco llama la atención de los turistas (y del espectador) que callan de golpe y se vuelven para descubrir a M. Hulot, al fondo de la imagen, recogiendo su paraguas del suelo.

Director:

Annie Hall

La escena inicial define lo que había sido la vida y obra de Woody Allen hasta ese momento y en lo que se iban a convertir una y otra a partir de esta película. Aparece él, en un plano medio corto, hablando directamente a la cámara (fotograma 1). Cuenta un par de chistes, no los mejores de su repertorio, y de repente deja de jugar al comediante y se muestra preocupado: nos revela que cumplió cuarenta años y que su relación amorosa con Annie fracasó.

Director:

Luces de la ciudad

En la magistral secuencia inicial de la que es posiblemente la mejor comedia romántica de la historia del cinematógrafo, Charles Chaplin nos ofrece una ristra de momentos a cual más lacerante en los que el sempiterno personaje del vagabundo hace saltar por los aires la solemne ceremonia de inauguración de un ostentoso monumento público: primero, apareciendo plácidamente dormido en el regazo de una de las figuras escultóricas al ser izada la lona que cubre el conjunto; y seguidamente, enganchándose sus pantalones en la espada de una segunda figura, para acabar depositando sus nalgas en pleno

Director:

Ser o no ser

En el cine de comedia están las grandes obras maestras y está To be or not to be, para quien esto escribe una de las más sublimes muestras que ha dado el género en los más de cien años de historia del séptimo arte: screwball, crítica política, comedia de enredo, guerra de sexos, representación, intriga bélica, cambios de identidad… todo ello aderezado con el inconfundible toque Lubitsch para ofrecernos una tan demoledora como oportuna sátira contra el nazismo (rodada tan solo dos años después de la irrupcion del ejército alemán en Polonia y estrenada apenas tres meses desp

Director: