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Reminiscencias de un viaje a Lituania

Que el del cinematógrafo es un arte total, capaz de incluir las manifestaciones más diversas en cuanto a su estructura formal y narrativa, lo corrobora figuras como la de Jonas Mekas, cineasta que encaminó su obra esencial por sendas completamente al margen de la industria, sirviéndose prácticamente en su totalidad de filmaciones domésticas que se materializan en forma de diario personal en lo que bien podrían ser los episodios de una extensísima y única película vital que conforma el corpus de su filmografía.
 

Director:
Jonas Mekas

Río salvaje

El esfuerzo por dignificarse es el tema de fondo de toda mi obra. Ya sea a través del reconocimiento interno de la verdad de uno de mis personajes. Ya sea a través de un personaje que hace acopio de valor para actuar sobre una situación imposible que está atentando contra su dignidad. Ya sea, simplemente, a través del torbellino de las relaciones humanas o de un conflicto entre un aspecto de su personalidad y otro”
Elia Kazan
 

Director:

Un mundo perfecto

Son muchas las películas que abordan la idea del fin de la inocencia, ese instante en el que los sueños de la infancia se desvanecen súbitamente por un acontecimiento (de mayor o menor trascendencia) que supone el punto de inflexión hacia la edad adulta; pero en pocas como en Un mundo perfecto ese momento crucial está tan eficazmente expuesto, no sólo por la potencia dramática del acontecimiento con el que se produce, sino también por la trascendencia de su significado: el balazo que recibe en pleno estómago el prófugo Butch Haynes (Kevin Kostner, en la que es sin lugar a dudas su

Director:

El terror de las chicas

Tipificar los films de Jerry Lewis como “cómicos” es pernicioso: origina la ansiedad de la risa, que puede no aparecer, o hacerlo de manera forzada en el espectador. El estigma del personaje de Jerry Lewis como clown “idiota” (“cuando dirijo, hago de padre; cuando escribo, hago de hombre; cuando actúo, hago el idiota”) cultiva una mirada unidireccional hacia sus películas que consolida un imaginario colectivo desacertado del que se resiente su cine.

Director:

¡Qué bello es vivir!

"Un hombre sencillo y honesto, acorralado por depredadores sofisticados, puede, si lo desea, llegar hasta lo más profundo de sus recursos dados por Dios y surgir con todo el valor, ingenio y amor necesarios para triunfar sobre su entorno. Ese tema prevalecería en todos - excepto en dos - mis filmes posteriores. Era el grito de rebeldía del individuo contra ser pisoteado hasta verse reducido a pulpa por la masa: la producción en masa, el pensamiento en masa, la educación en masa, la riqueza en masa, la conformidad en masa"
Frank Capra
 

Director:

La ley de la hospitalidad

Segundo largometraje (aquí en codirección con John G. Blystone) tras Las tres edades (también de 1923), La ley de la hospitalidad es la primera gran obra de Buster Keaton, un film de ritmo trepidante y repleto de ingeniosos gags que combinan una puesta en escena eficacísima con el habitual despliegue físico de su protagonista en muchas de sus secuencias (especialmente  en la parte final de la película).
 

Director: